En 1975, diez personas se reunieron para
encontrar el medio más sencillo y económico, en términos de esfuerzo y energía,
en pos de moldear más vigorosos y flexibles sus cuerpos.
Después de dos años de experimentación en el
trabajo de estiramiento, se dieron cuenta de que la conciencia del cuerpo que
aportaban los ejercicios de stretching los ayudaba a evitar comportamientos
erróneos del organismo, con la capacidad de prever lesiones, y una notable
modificación en su funcionamiento emocional y mental, basado en una seguridad
renovada de su cuerpo, mostrando resultados positivos en la confianza con uno
mismo, y logrando una estabilidad, un equilibrio y una tranquilidad a la hora
de concentrarse y en la vida cotidiana.
El stretching consiste en una serie de
posiciones que trabajan con la fuerza de gravedad externa, de modo que quien lo
practica pueda estirar todas las partes del cuerpo pasivamente y en forma
progresiva.
Un ejercicio suave de este tipo tiene un
efecto calmante y energizante simultáneamente, estimulando la percepción y la
vitalidad, ayudando a combatir dolencias cardíacas y dolores de espalda, además
de retrasar el proceso de envejecimiento.
Los estiramientos se realizan sin aparatos, en
cualquier momento y pueden ser practicados por cualquier persona, sin
restricción de edad ni condición física.
El objetivo del stretching es mejorar la
calidad de vida, a través de ejercicios que transformen la rigidez del cuerpo
en flexibilidad. Además funciona educando al sistema músculo-esquelético, a
través de una práctica sistematizada de estiramientos y desarrolla la
conciencia corporal, focalizándose en el cuidado de músculos, huesos y
articulaciones.
Dirigido a público en general.

